Innovar, sí pero…

17 febrero, 2018 0 Por JLH

Todos somos conscientes de lo importante que es ser innovador, aprovechar oportunidades y ofrecer al mercado algo diferente. Ello será la clave de nuestro éxito. Ser auténticamente innovador es muy costoso para la casi totalidad de los mortales. Si observamos con detenimiento el mundo empresarial podemos llegar a la conclusión de que la mayoría de las compañías no han surgido de la nada, sino que han copiado ideas y modelos de negocio anteriores. Copiar es seguramente el enfoque más común para crear una empresa. Ahora bien, se debe hacer mejorando lo que se ha copiado, ofreciendo algún elemento diferencial en aspectos críticos del negocio, o del producto, que lo pueda percibir el cliente y que lo valore. Innovar es esencial para lograr ser competitivo. Debe ser el objetivo del emprendedor tanto si quiere desarrollar un negocio tecnológico como uno tradicional.

En la mayoría de las ocasiones casi nadie admite que la empresa que va a crear está copiada de otras. Todos tendemos a afirmar que nuestro proyecto, como mínimo, es una auténtica mejora de algo que ya existe. Hay poca gente que se aventura a afirmar que su idea es totalmente inédita. No debemos olvidar que copiar sin más, es una forma muy fácil de crear algo marginal con una vida mediocre. Cuando todo el mundo observa que un tipo de negocio funciona, se lanza a copiarlo y deja de ser una oportunidad. Hay una regla de oro de la emprendeduría: “la oportunidad deja de serlo cuando todo el mundo la descubre”. La oportunidad existe solamente antes de que se entere el mercado. Si hay gente que ya la ha descubierto, se corre un gran riesgo de llegar tarde o hacerlo mal.

Hay ocasiones en que no hace falta innovar, sino que es suficiente con ser el primero en traer al mercado algo que está funcionando en otras latitudes. Visitar otros países es fundamental para detectar negocios que están funcionando muy bien allí. En este caso, es necesario adaptar el negocio a las características del mercado en el que va a entrar la empresa. Además, parece ser que los “business angels”, ven con buenos ojos las inversiones en proyectos en los que hay referentes en otros países, con preferencia USA o UK.

Otra opción a la hora de crear una empresa basada en la copia de un modelo de negocio de éxito es montar una franquicia. Aunque no es oro todo lo que reluce, pero en general el franquiciado se arriesgará menos y podrá ser más competitivo al acceder a un producto bien definido, a la operativa, al know how, a los proveedores, a la imagen y a la marca de un modelo de negocio comprobado como exitoso. Lo podrá explotar en una zona exclusiva.

En cualquier sector hay empresas con un gran potencial, pero están estancadas. Sus propietarios se sienten cansados, sus gestores son incompetentes o sus socios están en batalla continúa. Suelen ser empresas fáciles de adquirir porque la propiedad se las quiere sacar de encima. No obstante, se debe ir con cuidado en la inversión porque, con toda seguridad están atravesando por dificultades. Por ello, conviene analizar muy bien su funcionamiento y darle un buen lavado de cara introduciendo muchos elementos innovadores. No se puede resucitar un muerto, pero siempre suele ser más fácil relanzar algo que ya está en marcha que no partir de cero.

Para emprender e innovar ayuda sobremanera observar lo que están haciendo otros y lo que se está realizando en otros sitios. De esta forma se pueden detectar aspectos ampliamente mejorables u oportunidades de negocio que ya han despuntado en otros países.

En FFACT, en el apartado TO THE EXCELLENCE encontrará un interesante cuestionario de 23 preguntas sobre “el emprendedor”, que le ayudará a reflexionar sobre este importante tema.

Feliz semana a tod@s.