Si no hay calidad, no hay venta

5 marzo, 2016 0 Por JLH

A un determinado plazo esta frase es muy cierta. Es una verdad de Perogrullo que si nuestros productos no cumplen las expectativas de nuestros clientes difícilmente nos van a seguir comprando. Buscarán alternativas que les satisfagan plenamente. La excelencia en la calidad, siempre debe coincidir con la que necesita, busca y exige nuestro cliente.

Vd. estará de acuerdo con nosotros en que la calidad empieza en el diseño del producto. ¿Cuántas veces hemos visto en el mercado unos artículos manufacturados con sensibles carencias o con defectos manifiestos? A menudo se han diseñado de espaldas totalmente a las necesidades, o apetencias, de los clientes o de los consumidores finales. Qué pocas veces nos vemos sorprendidos ante productos que gozan de una serie de detalles que nos son totalmente útiles a la hora de utilizarlos. Esta fase de diseño también es muy crítica ya que en la misma se debiera resolver toda la problemática de la producción: métodos, máquinas y personas. Muchos de los inconvenientes y quebraderos de cabeza que después van a surgir los ocasiona no haber resuelto de forma definitiva estas variables de la fabricación. Se prefiere que trabaje la improvisación. Así cuando surja el problema, ya lo abordaremos, aunque sea dejándonos por el camino cosas importantes como la imagen de la empresa, la confianza del cliente, los costes del trabajo no satisfactorio, la moral del personal, etc.

Qué duda cabe que nuestras industrias definen aquí los costes directos del producto y como consecuencia el precio de venta que lo haga rentable. Esta forma de proceder se aleja de la que consideramos la que está más enclavada en el mercado, que sigue la secuencia de: a qué precio debemos vender el producto, qué costes debe soportar, qué diseño deber tener para alcanzar este coste objetivo.

Otro componente básico de la calidad está en manos de nuestros suministradores de materias primas, componentes y maquilas. Es tal su importancia que ya le dedicamos un post el día 6 de febrero 2016. Nada que añadir.

Al enfocar el tema de la calidad no podemos olvidar la fabricación propiamente dicha. Esta es determinante. Cuántas veces hemos visto una maquinaria totalmente incapaz de producir, a la primera, el producto adecuado, ya sea por estar concebida sin todas las utilidades que se precisan, por obsolescencia, por ignorancia de todas sus posibilidades, por personal deficientemente formado o no idóneo para el puesto que provoca fallos continuos, y así un largo etc. Otras veces las deficiencias nacen de unos métodos productivos escasamente desarrollados e incluso defectuosos. Estas deficiencias, en el mejor de los casos, se intenta suplirlas con unos variopintos reprocesos a todas luces gravosos que inciden en los costes y que, en muchos casos, no solucionan del todo la calidad deseada.

También existen otros aspectos que inciden en la calidad que recibe el cliente. En primer lugar nos referimos a los envases y embalajes. A veces nos mostramos cicateros e ignoramos que los mismos son la primera imagen que recibe el cliente y nos debe favorecer en todos los sentidos. No se debe caer en la tentación de que sean engañosos y no respondan a la realidad del producto. En otras ocasiones no cuidamos de que tengan la resistencia suficiente para soportar todos los avatares que va a vivir y no sucumbir en los mismos. Otro de los aspectos que debemos cuidar para asegurarnos la calidad es el de la manipulación y el transporte hasta el cliente. Aquí también debemos llevar a cabo las acciones precisas que nos aseguren un adecuado tratamiento a la mercancía para que el cliente la reciba a su satisfacción.

No nos engañemos, el hecho de que una empresa esté certificada con la ISO 9000 no es ninguna garantía de que sus productos reúnen los requisitos de calidad. Esto lo podemos observar a diario. Insistimos, para nosotros, la calidad es proporcionar a los clientes los productos que les satisfacen. Esto, haciéndolo bien a la primera.

En FFACT, en el apartado TO THE EXCELLENCE encontrará un interesante cuestionario de 23 preguntas sobre “la fabricación”, que le ayudará a reflexionar sobre este importante tema.

Feliz semana a tod@s.